2008

Con sólo presionar un botón, los estudiantes de la escuela secundaria del condado de Unicoi se pueden entretener con algo que puede ser tan pequeño como una caja de pan.

Los telespectadores pueden disfrutar de otros programas que no son en inglés gracias a la oferta de canales en español que brinda la televisión americana.

Pero, ¿cuáles son los canales preferidos de los adolescentes bilingües: los canales en inglés o en español? O, ¿no se distingue ningún favorito?

Mientras muchos de los compradores potenciales de casas se aseguran con préstamos hipotecarios de los bancos, muchos otros están buscando programas que ofrecen agencias gubernamentales y organizaciones sin fines de lucro para facilitar el financiamiento en la compra de una casa.

La Oficina de Desarrollo Rural del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, o U.S. Department of Agriculture (USDA) Rural Development Office, y la Agencia del gobierno Autoridad del Desarrollo de Viviendas de Tennessee (Tennessee Housing Development Authority) trabajan frecuentemente con organizaciones sin fines de lucro como lo es la Corporación de Desarrollo Comunal Ocho Oriental (Eastern Eight Community Development Corp.) para poder satisfacer las necesidades de las familias de bajos o medianos ingresos y que están buscando casas en el noreste de Tennessee.

Son las tres de la tarde de un viernes. La escuela terminó y los estudiantes hispanos de todas las edades, y de toda el área de Unicoi, se dirigen al programa extracurricular que ofrece la iglesia Unida Metodista de Unicoi, o Unicoi United Methodist Church.

Para los niños, el programa es una oportunidad de aprender, de jugar y de pasar el tiempo con otros niños hispanos. Pero para los voluntarios, los padres de los niños y la comunidad el programa es mucho más que eso.

La iglesia comenzó este programa hace cuatro años para ofrecerles a los niños hispanos del área un lugar para estar juntos después de la escuela y para aprender más sobre Jesús. En estos cuatro años, voluntarios de la iglesia han presenciado cómo estas dos horas y media de servicio son buenas tanto para los niños como son una gran ayuda para los padres.

Las escuelas de verano pueden aterrar a niños de todas las edades. Pero los estudiantes del Programa de Educación Migrante (MEP) de la Universidad Estatal del Este de Tennessee (ETSU) viven esta experiencia como uno de los mejores momentos del año.

Estos niños – hijos de trabajadores agrícolas migrantes de los condados de Unicoi, Washington y Greene – participan del programa todos los años, no sólo por propósitos educativos. Aquí, ellos se sienten motivados y apoyados al tomar decisiones importantes en sus vidas, lo que hacen disfrutando.

El sonido de una película de cámara al rebobinarse se mezclaba con la risa de un grupo de siete jóvenes fotógrafos en su primer viaje de estudios a la granja de Fender en el condado de Washington el otoño pasado. Ellos formaban parte de Tennessee Creciente: La Juventud Campestre Cultiva Áreas en Común, o Growing Tennessee: Rural Youth Cultivate Common Ground, un programa que reúne a jóvenes de distintas culturas.

“Estén atentos al sol y saquen el dedo del obturador,” les recordó la profesora de fotografía de Milligan College, Alice Anthony, antes de que los participantes empezaran a sacar fotos al laberinto de maíz, en la tibia mañana de otoño. “Sean selectivos y recuerden entregar los rollos de fotos.”

“Growing Tennessee” empezó en el 2006 por una asociación entre Head Start Migrante y Estacional de la Corporación Telamon, o Telamon Corp. Migrant y Seasonal Head Start, y 4-H, una organización de jóvenes patrocinada por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, dijo Jane Crowe, coordinadora del programa de desarrollo de Telamon.

La clase de Unicoi, junto con otras en el condado de Greene y del oeste de Tennessee, es patrocinada por la Comisión de Artes de Tennessee como iniciativa para “jóvenes en peligro” y le permite a los participantes compartir tradiciones culturales a través del lente de una cámara.

Page 1 of 3