Sunday, 08 June 2008 00:00

Trabajadores migrantes ayudan en granjas de Tennessee

Written by Jake Herron, Traducido por Jorja Cummings
El granjero Wayne Scott, mejor conocido por sus fresas, ha cultivado fresas y tomates desde 1973 con la ayuda de trabajadores migrantes. El granjero Wayne Scott, mejor conocido por sus fresas, ha cultivado fresas y tomates desde 1973 con la ayuda de trabajadores migrantes. Emily Elliott
En el año 1973, los jornaleros migrantes, quienes se trasladan con las temporadas, eran familias que trabajaban bajo la supervisión de un líder de grupo. Pero desde los años setenta, la situación familiar de quienes hacen este tipo de trabajo ha evolucionado tanto como el sistema agropecuario.

Los primeros trabajadores migrantes del noreste de Tennessee trabajaron para el granjero de Unicoi Wayne Scott, quien empezó a cultivar en su granja en 1958.

“Estudié agricultura en la universidad,” dijo Scott, quien creció en el condado de Carter, donde sus dos abuelos fueron granjeros. “Mis comienzos en la granja fueron de esperarse. Yo era un maestro que tenía cinco niños, así que empecé a cultivar para suplementar mis ingresos.”

Cuándo Scott se dedicó a trabajar en la granja a tiempo completo, le fue fácil encontrar trabajadores. “En realidad empezamos de a poco,” dijo él. “No hubo problema en encontrar suficientes trabajadores porque no se necesitaban muchos.”

Cuando el negocio creció, también lo hizo la granja de Scott, y encontrar suficientes trabajadores se volvió un desafío. “No fue difícil al principio cuando empezamos a crecer,” dijo Scott. “Nuestros hijos traían a sus amigos del colegio para trabajar.”

Sin embargo, en cuanto sus niños crecieron se hizo aún más duro encontrar trabajadores locales.

“Una de las razones por las cuales utilizamos trabajadores migrantes es porque la cantidad de mano de obra local que necesitábamos no estaba disponible,” dijo Scott. “La mayoría de los trabajadores locales tienen que elegir: O trabajar sólo parte del año en una granja, o trabajar todo el año en una fábrica.”

Scott emplea a 220 trabajadores migrantes. Ellos ayudan a trabajar las 550 acres de tomates, fresas, y otros alimentos de consumo. La temporada va de mayo, para las fresas, a octubre, para los tomates.

En los años setenta los líderes de grupo supervisaban a los jornaleros, dijo Scott. El líder de grupo estaba encargado de enlistar, albergar, alimentar y arreglar a los jornaleros migrantes.

“El primer líder de grupo, Juan Valdez, tuvo cuatro niños, y ellos venían a trabajar con él,” dijo Scott. “Después empezamos a conseguir otros trabajadores.”

Valdez trabajaba en una panadería de Indiana, dijo Scott. Él se tomó dos semanas de vacaciones para visitar a sus padres, quienes trabajaban en una granja recogiendo tomates.

“Trabajó allí por dos semanas y se dio cuenta de que hizo más dinero en esas dos semanas de lo que hacía en un año trabajando en una panadería,” dijo Scott. “Después de eso, él se mudó a Florida y empezó a trabajar en una granja, donde su meta era convertirse en líder de grupo.”

La hija de Valdez, Elvira Valdez, todavía trabaja con los Scott como asistente del gerente de la oficina.

“Mi padre y mi hermano se enteraron del trabajo por medio de una oficina de empleo en Carolina del Norte,” dijo ella. “Wayne Scott necesitaba un líder de grupo, y la oficina de empleo los juntó para que hablaran acerca del trabajo.

“Mi papá fue líder de grupo en los campos y mi familia trabajó con él,” dijo Valdez. “Cuando llegamos por primera vez había muchas familias que trabajaron con nosotros. Recuerdo los largos días de verano en el calor.”

Valdez dijo que su familia trabajó en la granja de Scott de mayo a octubre. En el invierno su familia emigraba a Florida y trabajaba allí.

Lo que Scott ha visto en su granja se refleja en otras áreas del noreste de Tennessee, dijo la directora del Head Start Migrante y Estacional de la Corporación Telamon, o Telamon Corp. Migrant y Seasonal Head Start, una organización que se dedica a cuidar a los niños de los trabajadores migrantes y temporales del condado de Unicoi.

“Según nuestros datos, desde 1999, hay cada vez más cantidad de hombres que dejan a sus familias en otros lugares,” dijo Silvia Fregoso, quien dirige el centro de Telamon en Unicoi. “Desde ese año hemos tenido muchos menos niños.”

Scott dijo que la dinámica familiar de los jornaleros migrantes cambió de familias que trabajaban juntas a personas que trabajan solas, dejando a sus familias en otras ciudades, debido al programa H2-A, que es un tipo de visa para trabajadores migrantes temporales del Departamento de Trabajo de los EE.UU.

“Antes del H-2A nosotros teníamos más familias trabajando para nosotros,” dijo él. “Antes usábamos la estructura familiar [con un líder de grupo] y pensábamos que esa estructura era más estable para la familia. Pero simplemente no resultó así.

“H-2A es un programa federal que nos ayuda a reclutar trabajadores,” dijo Scott. “Más allá de eso, ahora nosotros tenemos que hacer lo que antes hacía el líder de grupo.”

La manera en la que funciona el programa H-2A, de acuerdo al sitio Web del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos, es que durante la época de cultivo, trabajadores migrantes de México obtienen un permiso para venir a los EE.UU. a trabajar en las granjas. Cuando el trabajo está terminado, los trabajadores vuelven a México y regresan a los EE.UU. en el futuro para trabajar las épocas de cultivo que le siguen. Los granjeros deben de proveer a los trabajadores con comida, vivienda, transporte y otras necesidades.

Scott explicó por qué utiliza mano de obra migrante.

“Hoy en día, hay pocas personas que buscan trabajo,” dijo él. “Los lugareños simplemente no solicitan trabajos en la granja.”

Los trabajadores que vienen acá tienen que sustentar a sus familias en México, dijo Scott. Ellos saben que están sustentando a sus familias y por eso trabajan muy duro, dijo él.

“Me sorprende lo rápido que trabajan con sus manos,” dijo Scott. “Son trabajadores eficientes bajo cualquier circunstancia.”

Hechos del Programa H-2A

Los agricultores deben:

• Cumplir con las leyes de trabajo federales y del estado.
• Pagar un salario mínimo especial, fijado en el promedio regional ganado por los jornaleros.
• Proveer alojamiento gratuito para los trabajadores.
• Proporcionar compensación para trabajadores que se enferman o sufren heridas en el trabajo.
• Re-embolsar a los trabajadores el costo de transporte ida y vuelta desde su país al lugar de trabajo.
Fuente: Departamento de Trabajo de los EE.UU., Administración de Empleo y Entrenamiento http://www.foreignlaborcert.doleta.gov/h-2a.cfm


Publicado originalmente en El Nuevo Erwin Record

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