2010

Javier Martínez Vargas se sentó en una caseta un día el pasado otoño, contando el dinero que había ganado como mesero esa tarde en El Matador en Johnson City, Tenn.

Un cliente le preguntó que si estaba planeando hacer algo para el Mes de la Herencia Hispana. Martínez Vargas, un ciudadano mexicano y residente permanente legal de los Estados Unidos, sacudió su cabeza. Luego, el cliente le preguntó qué pensaba sobre la palabra ‘hispano.’

“En verdad, no me importa lo que me llamen,” dijo Martínez Vargas. “Para mí, latino suena mejor que hispano o mexicano.”

En Chiapas, uno de los estados más australes de México, el 25.9 por ciento de los hogares no tiene agua corriente, el 32.9 por ciento tiene suelo de tierra, y el 5.8 por ciento no tiene electricidad, según el Censo del Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía del 2005.

En una de estas casas es donde vivía Nehemías Ramírez como trabajador de construcción hasta que se acabó el trabajo. Hace tres años se vino a los Estados Unidos buscando un mejor trabajo y para ganar más dinero.

Agarrando el mango de madera de una pala, un joven endurece los músculos de su brazo para enterrar la punta metálica en el suelo, y rompe un montón de tierra. Descarga la tierra en una caretilla y comienza el proceso de nuevo.

Para algunos, este escenario podría traer a la mente un día agotador de trabajo en el jardín o un episodio de un programa de bricolaje. Para otros, el trabajo repetitivo y físico es una forma de vida.

Irene Castellón, 19, es una joven inteligente y bella que estudia español en East Tennessee State University. Ella espera usar su licenciatura en español para ayudar a los latinos a tener una vida mejor. Pero hace un año, la universidad no era una opción para ella por su estatus migratorio.

Un grupo de jóvenes corre por el campo de fútbol en Bristol, Tennessee, gritando jugadas y palabras de aliento a los demás. Lo que están diciendo es comprensible, pero su acento no suena igual. Eso es porque este grupo de varones es un crisol de estudiantes de todo el mundo.

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