2011

La campana suena. Los estudiantes llenan los pasillos de la Escuela Secundaria de Science Hill. Entre ellos, cinco estudiantes internacionales se dirigen a la clase de Inglés como Segunda Lengua (ESL por sus siglas en inglés), donde aprenden sobre la cultura americana, mejoran sus habilidades de lectura y escritura y obtienen apoyo en otros cursos.

Wilber, un estudiante de noveno grado, con una gran sonrisa y una personalidad aún más grande, es uno de los cinco estudiantes de la clase del segundo período. Cuando la familia de Wilber se trasladó aquí hace unos años, él se quedó en México con sus abuelos. Pero recientemente ha venido a Johnson City desde San Juan Cacahuatepec, México.

“La escuela es muy diferente aquí,” dijo Wilber. “En México tenemos un maestro que enseña todas las clases. Aquí tenemos diferentes maestros en cada clase. Me gusta cambiar de clases. Así conozco más gente.”

Aunque la asistencia médica gratuita está disponible para todos los niños, los niños hispanos son los que menos probabilidades tienen de recibirla en los Estados Unidos. Una razón podría ser que tienden a ser más sanos, pero también podría ser que la barrera idiomática y la falta de transporte llevan a los padres que no hablan inglés a evitar las salas de espera en las clínicas.

Cada mañana mientras Mayne Beceria se prepara para ir a la escuela, también lo hace su hijita Melanie. Demasiado joven para ir al jardín de infantes, la niña risueña de cabellos oscuros va a una escuela especial, el “Even Start” de Johnson City.

“¡Oh mami, vamos a mi escuela, la escuela de Melanie!” le dice Melanie a su madre.

Debajo de las escaleras de madera de la Iglesia Católica de Notre Dame en Greenville, Tenn., una joven muchacha lentamente camina por el pasillo hacia su condición de mujer.

 

Ella es escoltada por su madre y su padrastro, y sigue a una procesión de señoritas en vestidos rojos y señores en uniformes blancos de oficiales de marina. Su vestido es rojo brillante y voluminoso. Lleva puesta una tiara de plata en su cabeza. Su nombre es Leslie, y hoy es su día; hoy es su quinceañera.

Karen Childress juega UNO con sus dos hijos menores, mientras que su hijo mayor lee un libro. Los más jóvenes gritan los colores y números, ahogando el sonido de su hermano pronunciando cada sílaba, lenta pero correctamente.

Es la hora de aprender español para esta familia de habla inglesa. Ejercicios tales como libros y juegos de cartas mejoran sus conocimientos del español.