Friday, 03 June 2011 00:00

Clases de inglés ofrecen un sentido de comunidad

Written by Brittany Shope, Traducido por Derrick Vela
Estudiantes de Joe Hoffman aprenden geografía local en la escuela secundaria de Science Hill. Estudiantes de Joe Hoffman aprenden geografía local en la escuela secundaria de Science Hill. Brittany Shope

La campana suena. Los estudiantes llenan los pasillos de la Escuela Secundaria de Science Hill. Entre ellos, cinco estudiantes internacionales se dirigen a la clase de Inglés como Segunda Lengua (ESL por sus siglas en inglés), donde aprenden sobre la cultura americana, mejoran sus habilidades de lectura y escritura y obtienen apoyo en otros cursos.

Wilber, un estudiante de noveno grado, con una gran sonrisa y una personalidad aún más grande, es uno de los cinco estudiantes de la clase del segundo período. Cuando la familia de Wilber se trasladó aquí hace unos años, él se quedó en México con sus abuelos. Pero recientemente ha venido a Johnson City desde San Juan Cacahuatepec, México.

“La escuela es muy diferente aquí,” dijo Wilber. “En México tenemos un maestro que enseña todas las clases. Aquí tenemos diferentes maestros en cada clase. Me gusta cambiar de clases. Así conozco más gente.”

Él entra a la clase de ESL y coloca su mochila en un asiento. Otro estudiante lo sigue y comienzan a jugar a las luchas el uno con el otro. Una niña, la única mujer en esta clase, se ríe de los dos mientras entra a clase, tiene una mirada enternecedora en su rostro. Dos estudiantes más se registran y todos toman asiento en una mesa cuadrada.

Se percibe una emoción que no existe en la mayoría de los salones de la secundaria. Un niño que recientemente llegó se sienta en el medio, el único asiático entre cuatro estudiantes hispanos que lo reciben como uno de ellos. Los cuatro hablan español entre ellos. Wilber juguetonamente le da una palmada en la espalda al recién llegado y lo trata como si él hubiese sido parte del grupo durante todo el año.

El profesor Joe Hoffman, llega después de atender sus labores en los pasillos, entra sonriendo y los estudiantes comienzan a platicar con él ansiosamente. Hoy el profesor enseñara a los cinco estudiantes principiantes sobre las comunidades alrededor de Johnson City, Tennessee. Mientras cada estudiante señala las ciudades de Johnson City, Bristol y Erwin, se ríen el uno con el otro al pronunciar sus ‘erres’ raramente y confundiendo Kentucky con Virginia.

En cualquier otro salón de clases, cometer estos errores en frente de los compañeros sería vergonzoso. En el salón de ESL hay alegría en el ambiente y un sentido de comunidad.

“En sus otras clases, generalmente ellos están callados y sontímidos al hablar,” según Hoffman, uno de dos profesores de ESL en Science Hill. “Aquí en ESL, se sienten más cómodos y esperan con ansias esta hora diaria para estar junto a los compañeros con los cuales se pueden relacionar e identificar.”

El Departamento de Educación de los Estados Unidos proyecta que para el 2015, alrededor del 30% de los niños en las escuelas estadounidenses estarán aprendiendo Inglés como Segunda Lengua. El gobierno estima que 2.4 millones de los estudiantes que provienen de minorías tienen habilidades limitadas en el inglés, lo que afecta suprogreso escolar. Mientras estos estudiantes batallan con sus inhabilidades al hablar inglés fluidamente, ellos pueden reprobar varias de sus clases o directamente abandonar la escuela.

Hoffman les pidió a sus estudiantes que deletrearan United States, y Wilber respondió, “USA!” los otros cuatro se rieron a carcajadas mientras otro comenzó a deletrear United “U-N-E…” todos trabajaron juntos para deletrearlo correctamente y después tomaron turnos para decirlo en voz alta practicando su pronunciación.

El trabajo de Hoffman con sus estudiantes no para cuando ellos dejan su salón. Él colabora con otros profesores en la escuela para asegurarse que los profesores y sus estudiantes de ESL trabajan juntos para ayudarse el uno con el otro con su barrera idiomática.

“El profesor Hoffman está familiarizado con el contenido y expectativas que tengo con mis estudiantes y trabaja con ellos, cuando el tiempo se lo permite, en sus clases de ESL,” dijo Bryan Friddle, el profesor de álgebra y psicología de Science Hill. “Si eso no es posible, a menudo viene durante su tiempo de planeación y saca a los estudiantes de mi clase para practicar con ellos uno-a-uno, darles tutoriales, y ayudarles a que les vaya mejor.”

Algunos sistemas escolares tienen profesores de ESL que van de una escuela a otra y no pueden estar presentes en todas las escuelas todos los días, dijo Hoffman. Debido a que Hoffman está en la escuela diariamente, Hoffman interactúa con sus estudiantes y sabe sus necesidades personales así como sus niveles de aprendizaje.

“Realmente llego a conocer, interactuar y conectarme con cada estudiante individualmente,” dijo Hoffman. “Usualmente los tengo en mi clase por dos o tres años en vez de por sólo cuatro meses y medio.”

Los estudiantes de Hoffman, como todos los estudiantes de ESL en los Estados Unidos, tienen la misma cantidad de trabajo escolar que sus compañeros que hablan inglés además de tener que aprender un nuevo idioma.

Mientras los estudiantes de ESL trabajan duro en sus clases, el gobierno también trabaja duro para apoyar a estos estudiantes. El año pasado, el Presidente Barack Obama firmó una orden ejecutiva para renovar y fortalecer iniciativas para incrementar logros académicos entre estudiantes hispanoamericanos. Según la Casa Blanca, esta orden fue firmada por el presidente George H.W. Bush y continuó con los presidentes Clinton y George W. Bush.

“Asegurarse que ofrecemos a todos nuestros niños, sin importar su raza, una educación de primera clase va más allá de una obligación moral, es una obligación económica si queremos que a los Estados Unidos le vaya bien en el siglo XXI.”

Dijo Obama en un comunicado de prensa de la Casa Blanca. “Pero no es algo que dependa sólo del Departamento de Educación. Nos tocará a todos- al sector público y privado, profesores, directores, y padres de familia envueltos en la educación de sus hijos y estudiantes dando su mejor esfuerzo- porque mientras más lejos lleguen académicamente, más lejos llegarán en la vida.”

Hoffman ve como sus estudiantes de ESL deben trabajar más duro que sus compañeros que hablan inglés para pasar sus cursos y cumplir con sus requisitos educacionales. Durante su segundo periodo de ESL, no hay falta de entusiasmo por aprender. Hoffman saca un mapa de los Estados Unidos y todos los estudiantes señalan los diferentes estados, y pronuncian sus nombres. En estas clases, los estudiantes no sólo aprenden, sino que también encuentran inspiración.

“Cuando termine la escuela quiero regresar a México y enseñar inglés,” dijo Wilber, cuyos hermanos han vivido en los Estados Unidos por mucho más tiempo que él y aprendieron inglés a temprana edad.

Mientras las clases de ESL en la secundaria preparan a sus estudiantes de inglés para la universidad y sus futuros profesionales, también se vuelven una clave importante para el éxito estudiantil.

“Sin estos programas, los estudiantes estarían más aislados socialmente de lo que ya están tanto en la escuela como en la comunidad,” dijo Hoffman. “Batallarían más en otras clases, algunos estarían perdidos. Para muchos, el aprendizaje del inglés estaría limitado a lo que pueden aprender en el trabajo.”

La campana suena. Wilber coloca su lápiz en el bolsillo delantero de su mochila y sigue a sus compañeros hacia el pasillo.

Los cinco se separan y se dirigen a sus respectivas clases. Mañana, se reencontrarán durante esa hora donde pueden ser ellos mismos y disfrutar de aprender al mismo nivel que sus compañeros.

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