Thursday, 12 February 2015 00:00

La abogada Solange McDaniel ayuda a quienes lo necesitan

Written by Mary Cabell Kelly, traducido por Jacob Grigsby
Solange McDaniel relata cómo estas situaciones son delicadas y cómo tratarlas mejor. Solange McDaniel relata cómo estas situaciones son delicadas y cómo tratarlas mejor. MC Kelly

La abogada Solange Adams McDaniel ayuda a inmigrantes a convertirse en residentes de Estados Unidos, además de ayudarles a sentirse seguros.

McDaniel tiene un punto de vista personal sobre la inmigración. Si su padre no hubiera sido ciudadano de los Estados Unidos, venir de Venezuela a los Estados Unidos cuando niña podría haber sido un proceso mucho más difícil. Ella tiene pasión por ayudar a los demás en situaciones que podrían haber sido la suya.

"Me encuentro con clientes la mayor parte del día, a menos que tenga que ir a la corte en la mañana", dijo McDaniel, que trabaja en Johnson City, Tennessee. "Sobre todo lo que hago son consultas, me encuentro con personas y determino si califican o no para algún tipo de beneficio de inmigración que permita obtener una tarjeta de residente permanente o una visa. También ayudo a defenderlos si ya están en procedimientos judiciales de inmigración".

 

"Y con la afluencia de niños tenemos que hacer un programa más sostenible. Hay muchos niños inmigrantes no acompañados cruzando la frontera y se habla mucho sobre eso, pero no sobre por qué están tratando desesperadamente de escapar".

                                                                               — Solange McDaniel

McDaniel también trabaja con residentes permanentes de Estados Unidos que tienen cargos penales que pueden afectar su estatus migratorio o que han sufrido lesiones personales, y los ayuda con casos de compensación laboral.

"Los niños traídos a los Estados Unidos ilegalmente a una edad muy joven todavía podrían afrontar consecuencias extremas si violan la ley", dijo McDaniel.

"Si alguien es detenido por algo pequeño, como adolescente, incluso algo como abandonar la escena de un accidente o mostrar una identificación falsa, se le podría fácilmente colocar en procedimientos judiciales de inmigración y retirarle a un país que no conoce o apenas puede recordar y donde no tiene a su familia para ayudarle", dijo McDaniel. "Esto los puede llevar a una vida horrible, y eso es por lo que quiero ayudar y marcar una diferencia en las vidas de esta gente".

Explicó cómo un cargo criminal que parece pequeño para un ciudadano estadounidense podría tener un impacto mucho mayor en aquellos que no son ciudadanos.

"Ayudo a clientes con algo que puede estar afectando a su estatus migratorio, como una acusación penal o citación", dijo McDaniel. "Incluso la carga más diminuta le podría llevar al tribunal de inmigración, donde podía ser mandado a su país de nacimiento, sin tener en cuenta si todavía habla la lengua o tiene algún lazo allí. Para aquellos que tienen demasiado miedo para ir a la policía, ayudo a la gente a conseguir visas, que les permiten permanecer en el país mientras que están ayudando al gobierno o la policía a atrapar a un criminal que les ha hecho daño a ellos o a otros".

Los jóvenes inmigrantes se convirtieron en un problema en los Estados Unidos el verano pasado, cuando el Presidente Barack Obama pidió al Congreso 3.7 mil millones de dólares para hacer frente a una "situación de emergencia humanitaria" en la frontera de Texas.

Como la violencia en bandas y otros delitos aumentaron en América Central (Honduras tiene la tasa más alta de asesinatos en el mundo, según las Naciones Unidas), un número récord de niños ansiosos trataban de salir de sus países de origen, incluso si eso significaba viajar solos a Estados Unidos. Esto comenzó un acalorado debate en los Estados Unidos sobre la "invasión" de los niños migrantes no acompañados y sobre la mejor solución.

McDaniel nació en Venezuela en 1986 de padres de dos mundos diferentes.

"Mis padres se conocieron cuando ambos trabajaban para Continental Can en Barquisimeto", dijo McDaniel. "Mi padre era de Nebraska y era gerente general, y mi madre era contable".

Se casaron y tuvieron tres hijos: Hugo, que tiene ahora 35, McDaniel, que tiene 28 años, y Michael, 27.

"Nos mudamos a los Estados Unidos cuando yo era muy joven, así que nunca he experimentado lo que era la escuela en Venezuela para poder saber realmente la diferencia con los Estados Unidos", dijo McDaniel.

La madre de McDaniel, también llamada Solange, tuvo que aprender inglés y lo tuvo más difícil para adaptarse porque creció en Colombia.

"Al principio todo me daba miedo y me era incómodo, incluso ir a la tienda de comestibles", dijo Solange Adams. "Conducía en Venezuela, pero de alguna manera era diferente en los Estados Unidos".

Encontró la lengua difícil, así como la distancia de su hogar.

"Mi esposo viajaba mucho debido a su trabajo y yo estaba sola cuidando de los niños en un país diferente", dijo ella. "Era nuevo y aterrador".

Muchas familias hablan su lengua materna en el hogar para mantenerlo fuerte, pero McDaniel dijo que su familia tenía una situación diferente.

"Hablé español cuando era joven, pero cuando nos mudamos a los Estados Unidos, mi madre y mi hermano mayor se concentraban en mejorar el inglés, por tanto hablamos inglés en casa para ayudarles a aprender, y en el camino he perdido un poco de mi español", dijo McDaniel.

De niña, McDaniel era una ávida lectora y corredora.

"Lectura y ejercicio es lo que me ayuda a relajarme", dijo McDaniel. "También son mis grandes pasiones. Mi escritor favorito tendría que ser Frank Herbert. He leído todas sus obras. También trato de correr diariamente. Es tan bueno para la mente y el cuerpo".

Después de la escuela secundaria, McDaniel fue a la Clemson University durante un año, pero cuando su padre se enfermó, se mudó más cerca de casa y asistió a King College. King es donde recibió becas académicas y de atletismo. En King es también donde conoció a su marido, Caleb McDaniel. Después de graduarse se trasladó a la facultad de derecho de la Universidad de Tennessee en Knoxville.

Durante ese tiempo, el padre de McDaniel falleció, quién fue su admirador más grande.

"El modelo más influyente en mi vida definitivamente fue mi papá", dijo McDaniel. "Era un ingeniero y también sirvió en la Infantería de marina. Sirvió en Corea y viajó por el mundo trabajando para su empresa. Él me inspiró a querer viajar por todo el mundo también".

Ella se tomó libre ese semestre de la facultad de derecho y fue a su casa para estar con la familia.

"Creo que ser corredora me ayudó a lidiar con las cosas. Creo que ayudó mucho a desarrollar mi carácter y mi resistencia, no sólo en el atletismo, pero en la vida", dijo McDaniel. Recuperó el trabajo perdido durante las vacaciones de Navidad, y por lo tanto, pudo graduarse a tiempo. Después de su graduación, consiguió una posición con el bufete de abogados Torres en Knoxville.

"Quería mantener a Solange trabajando para mí", dijo el jefe de McDaniel, el abogado Carlos Torres. "Sabía que era de Johnson City y no habría abierto la oficina de Johnson City si Solange no fuera una buena trabajadora". Abrió la oficina para que los clientes de la frontera con Virginia no tengan que conducir todo el camino hasta Knoxville.

McDaniel y sus hermanos eran ciudadanos estadounidenses nacidos en el extranjero, porque su padre era americano.

"No tuvimos ningún problema para venir a los Estados Unidos", dijo ella. "Mi madre y mi hermano mayor eran residentes permanentes antes de que nos mudásemos aquí. Fuimos muy afortunados; es generalmente mucho más difícil emigrar a los Estados Unidos".

Los Estados Unidos han tenido dificultad para controlar su frontera del sur, haciendo que sea más difícil cumplir con las leyes federales y estatales.

Obama declaró en julio que no comenzaría ninguna reforma de inmigración hasta el final de las elecciones de noviembre.

"El Presidente Obama se ha comprometido a tomar medidas en la reforma de inmigración a través de la acción ejecutiva si es necesario, pero luego hizo la declaración sobre retrasarlo debido a las elecciones intermedias", dijo McDaniel. "Y con la afluencia de niños tenemos que hacer un programa más sostenible. Hay muchos niños inmigrantes no acompañados cruzando la frontera y se habla mucho sobre eso, pero no sobre por qué están tratando desesperadamente de escapar".

Según el centro investigativo Pew Hispanic Research Center, 57.525 niños no acompañados fueron detenidos en la frontera del sudoeste entre el 1 de octubre de 2013 y el 30 de junio de 2014.

La mayoría de los clientes de McDaniel, sin embargo, ya están en el país, de manera indocumentada, intentando encontrar una manera de obtener la residencia legal permanente en Estados Unidos.

"Es un trabajo gratificante ayudar a la gente, especialmente cuando podría haber sido mi familia", dijo McDaniel.

Torres permitió que McDaniel mantuviera la oficina en Johnson City porque sabía que ella era de la ciudad y que había una gran cantidad de hispanos en el área.

"Solange se preocupa mucho por la gente y tiene un deseo de ayudar y guiar a la población inmigrante", dijo Torres. "Pero somos honestos con ellos si no podemos ayudarlos, y a la mayoría no podemos ayudarlos debido a las leyes de inmigración".

"Pero vemos qué podemos hacer para hacer su vida más fácil. Y un empleado que es un buen trabajador y una buena persona es difícil de conseguir. Solange tiene pasión por ayudar a estas personas desesperadas, pero todavía tiene sentido común y honestidad cuando no hay nada que podamos hacer para ayudar".

 

 In English: Attorney Solange McDaniel: helping those who can't help themselves

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