Tuesday, 15 March 2016 14:38

De Guanajuato a este de Tennessee: La formación de un sacerdote católico romano

Written by Amanda McNally, Traducido por Jessica Brown
El Padre Jesús Guerrero-Rodríguez y el diácono Michael Jacobs presiden la Misa. El Padre Jesús Guerrero-Rodríguez y el diácono Michael Jacobs presiden la Misa. Foto: Amanda McNally

Delante de él están el cáliz, la patena, la vela del santuario y un libro de oración y lecturas de la Biblia llamado el leccionario. Todos se colocan sobre el corporal, un paño de lino blanco.

Estos son los herramientos que el Padre Jesús Guerrero-Rodríguez utiliza para celebrar la Misa con los miembros de la Iglesia Católica de Santa María en Johnson City, Tennessee.

Él mira para arriba y dice: “En el nombre del padre, y del hijo y del espíritu santo”.

Los miembros de la congregación mueven sus manos para marcar los puntos de la cruz sobre sus cuerpos y un uniforme "Amén” suena a través de los bancos llenos de gente. 

Guerrero-Rodríguez, 36, es el nuevo sacerdote en Santa María. Fue ordenado el 27 de junio de 2015, en la Catedral del Sagrado Corazón en Knoxville, Tennessee. Guerrero-Rodríguez comparte una herencia con miembros mexicanos de la congregación. Nació en Guanajuato, México en una familia muy grande.

“Hay 12 de nosotros”, él dijo. “Yo soy el noveno, así que tengo muchos hermanos, sobrinas y sobrinos mayores en México y Texas. Trato de visitarlos al menos una vez al año”.

Guerrero-Rodríguez entrenó para el sacerdocio por nueve años, y Santa María es su primera asignación. Él es el pastor asociado, lo que significa que está asistiendo al padre Peter Iorio. 

“Parecía más bien un orfanato, Yo estaba allí para cuidar de los niños que estaban a punto de morir. A veces, mi misión era simplemente encargarme de la limpieza de los niños porque no había personal suficiente para alimentarlos y sólo estar allí para ellos".     

                 – Padre Jesús Guerrero-Rodríguez

Una diócesis es un distrito bajo la supervisión de un obispo. Con una población de 60.000 católicos, la Diócesis de Knoxville constituye del 2 por ciento de la población en East Tennessee, según el Pew Research Center. La diócesis es actualmente el hogar de  49 parroquias y dos misiones a través del este de Tennessee.

En Santa María, aproximadamente 1.500 familias están  afiliadas con la iglesia en al menos un servicio semanal. 

Jesús 2

Ambos el Padre Guerrero-Rodríguez y el Padre Iorio  hablan en inglés y español, y se turnan para presidir los servicios.

Como un pastor asociado, Guerrero-Rodríguez ayuda con los sacramentos de la iglesia, siete ceremonias que apuntan a lo que es sagrado, significativo e importante para los católicos. Un obispo da confirmación y orden sagrado, pero Iorio y Guerrero-Rodríguez realizan otros: bautismo, eucaristía o comunión, reconciliación, matrimonio y unción de los enfermos. Estas son ocasiones especiales para experimentar la presencia salvadora de Dios, según americancatholic.org.

Guerrero-Rodríguez no siempre supo que quería ser un sacerdote. De hecho, él tiene una licenciatura en sistemas informáticos del Instituto Tecnológico de León en León, Guanajuato.

“Comencé a pensar en convertirme en un  sacerdote después de terminar la universidad. La razón por la que que vine a los Estados Unidos después, cuando tenía 23 años, fue porque quería aprender inglés para poder ser mejor en mi trabajo”, él dijo.

Cuando estaba en San Antonio, Texas, aprendiendo inglés, él dice que conoció a la gente religiosa como sacerdotes, monjas y seminaristas.

“Así, nos hicimos amigos, y me involucré en los ocho meses que tomé clases de inglés. Aprendí mucho durante ese tiempo sobre mi fé y la religión. Nací en una familia católica romana, pero no tuve la oportunidad, más bien no me dí la oportunidad de aprender más acerca de mi propia fé”, Guerrero-Rodriguez dijo.

Una de las razones por las que decidió ir al seminario fue debido a su experiencia en Texas y la dificultad que enfrentó allí tratando de encontrar una Misa en español para asistir.

“Estaba muy lejos de mi familia y amigos y todo lo que sabía”, él dijo. “Necesitaba ese apoyo espiritual, pero no pude conseguirlo porque no podía comunicarme con el sacerdote o ninguna otra persona en esa parroquia”.

Según Guerrero-Rodríguez, otros inmigrantes en Texas tenían experiencias similares.

“No es un secreto que los mexicanos enfrentan dificultades y racismo. No tienen ningún lugar adonde ir, cualquier papeleo ni otras opciones.  Eran gente invisible e invisible incluso en la iglesia porque la iglesia no podía reconocer sus necesidades”, Rodríguez-Guerrero dijo.

La población hispana en East Tennessee enfrenta muchos de los mismos obstáculos. El diácono Michael Jacobs dice que el padre Guerrero-Rodríguez es un gran recurso para la parte hispana de la congregación.

“La iglesia es probablemente el 30 por ciento hispana”, dijo Jacobs. “Él realmente interactúa con todos muy bien pero el conocimiento cultural que trajo con él parece que realmente ayuda a atraer a más personas”.

Lillian Isaac, miembro de Santa María, quien es de Puerto Rico, dijo que Rodríguez-Guerrero está al cargo del Ministerio Hispano.

“En mi opinión, los miembros de la parroquia hispana se asocian mejor con otro hispano que entiende algunas de las cuestiones y preocupaciones porque entienden la cultura”, ella dijo. “Ellos la han vivido”. 

Aunque Guerrero-Rodríguez no siempre pensó en ser sacerdote, siempre quiso ser misionero.  El pasó la mayor parte de 2009 en Rusia atendiendo a  la gente allí.

Se sintió llamado a hacer la obra misionera allí porque cuando era niño leía acerca de la guerra fría entre la Unión Soviética y los Estados Unidos.  Esto inspiró su ambición de toda la vida para ir a Rusia como misionero. Él estudió ruso mientras estaba allí y aprendió la lengua para comunicarse.

En Rusia hoy en día, los católicos solo son alrededor de 140.000 o cerca de 0.1 por ciento de la población total.  Después del colapso de la Unión Soviética, un estimado de 500.000 católicos vivieron en el país, pero la mayoría ya ha muerto o emigrado a sus territorios étnicos en Europa, como Alemania, Bielorrusia o Ucrania, según el Pew Research Center. 

“Tengo una misión de ser la voz de Jesús, con las manos  y los pies, especialmente en el ministerio a los que son pobres y necesitados”, él dijo. “Aquí, en Santa María, soy un sacerdote para cualquier persona. Entiendo la cultura y uso mi origen hispano para ayudar a que otros se sientan reconocidos”. 

                          -Padre Jesús Guerrero-Rodriguez

“Tenemos una historia con la iglesia ortodoxa rusa y esa historia se remonta a la Edad Media. Tenemos diferencias y sabía que no sería bien recibido como seminarista católico”,  dijo Guerrero-Rodríguez.

Fue por estas diferencias que adquirió una visa de estudiante para viajar a Rusia. Guerrero-Rodríguez hizo su trabajo como misionero los fines de semana en un hospital de niños con financiación insuficiente y dónde no había suficiente personal.

“Parecía más bien un orfanato”, Él dijo. “Yo estaba allí para cuidar de los niños que estaban a punto de morir. A veces, mi misión era simplemente encargarme de la limpieza de los niños porque no había personal suficiente para alimentarlos y sólo estar allí para ellos.     

Él admite que su trabajo como misionero fue difícil pero muy gratificante en el proceso de convertirse en sacerdote. En el seminario, Guerrero-Rodríguez llegó a ganar dos títulos de maestría, uno en filosofía y otro en la teología. Está orgulloso de su habilidad para llegar a la gente en español e inglés, y está preparado para cualquier persona rusa que quisiera asistir a Santa María.

Guerrero-Rodríguez dijo que el no poder entender la misa o tener que rezar en inglés mientras estaba en Texas dió forma a su relación con la iglesia y la forma en que interactúa con la gente.

“Tengo una misión de ser la voz de Jesús, con las manos  y los pies, especialmente en el ministerio a los que son pobres y necesitados”, él dijo. “Aquí, en Santa María, soy un sacerdote para cualquier persona. Entiendo la cultura y uso mi origen hispano para ayudar a que otros se sientan reconocidos”.

Arriba: El Padre Guerrero-Rodríguez predicando en la Iglesia Santa María, Johnson City (Foto: Amanda McNally); el Padre Guerrero-Rodríguez y otros sacerdotes ordenados en junio en la Catedral del Sagrado Corazón en Knoxville, Tennessee. (Foto: Dan McWilliams, East Tennessee Católico). 

In English: From Guanajuato to East Tennessee: The making of a Roman Catholic priest

 

Read 342 times Last modified on Wednesday, 22 June 2016 20:44