Wednesday, 16 March 2016 20:10

Peloteros latinos llegan al este de Tennessee para perseguir sueños

Written by Garrett Tumlin, Traducido por Christian Gembe
Los Johnson City Cardinals se dirigen al campo para jugar contra Princeton durante el mes de agosto. Los Johnson City Cardinals se dirigen al campo para jugar contra Princeton durante el mes de agosto. Garrett Tumlin

En el béisbol de la liga menor, los atletas vienen desde miles de millas de distancia con la esperanza de llegar al siguiente nivel. Sólo tienen unos meses para demostrar de lo que son capaces o ser mandados de regreso a casa… de vuelta al punto de partida.

El equipo novato de los Johnson City Cardinals tiene muchos admiradores que los apoyan durante el verano. Los niños jóvenes respetan a los jugadores porque son los únicos jugadores de béisbol en la ciudad más allá del nivel colegial.

El lado de los Cardinals que la mayoría de los fans no ven son los atletas que vienen desde fuera de los EE.UU.

Los jugadores internacionales vienen a Johnson City y viven con familias anfitrionas para tener una posibilidad de llegar a las Ligas Mayores como otros jugadores de Johnson City en el pasado. Según www.milb.com, unos cuatro jugadores lo lograron en 2010.

“La razón por la que yo estoy aquí es porque quiero apoyar el crecimiento del deporte de béisbol, sobre todo entre la juventud”, dijo Zac Clark, el Gerente General Asistente de los Cardinals de 2015. “La ayuda a los jugadores latinos a pasar su verano aquí también ha sido una gran parte de lo que hacemos aquí, y cómo nos hemos desarrollado en esta organización”.

Matt Schumacker, el director de relaciones de medios para los Cardinals en 2015, sabe lo duro que trabajan estos atletas a pesar de lo imprevisible que puede ser recibir “esa llamada” a las Ligas Mayores.

Con la esperanza de que les llegue “la llamada”, estos jugadores pasaron el día entero perfeccionando su arte.

“Me despierto alrededor del mediodía, porque me duermo tarde”, dijo Juan Bautista, que es de Santo Domingo, República Dominicana. “Cocino para todos, vengo al campo para jugar. … cuando terminamos de jugar cocinamos otra vez y eso es todo”.

Tres atletas en el equipo tenían una historia muy poderosa: Bautista, Anderson Gerdel de Charallave, Venezuela, e Ismael Brito de Tucupita, Venezuela. Los tres son lanzadores.

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Bautista nació en la República Dominicana. Se mudó a los EE.UU. cuando tenía 11 años, luego regresó a la República Dominicana cuando tenía 16 años. Bautista firmó como una persona independiente en la República Dominicana y jugó dos años con el equipo novato de los Cardinals.

Los venezolanos Gerdel y Brito fueron para jugar en la liga dominicana con Bautista después de que la liga de los Cardinals en Venezuela se anuló.

“No era seguro”, dijo Gerdel. “Lo pararon para cuidar a los jugadores. No era seguro para los jugadores porque el país no está bien. Cuando la gente no podía encontrar empleos, trataban de robar el complejo [de los atletas]”.

En 2011 el receptor de los Nacionales de Washington, Wilson Ramos, que visitaba Venezuela, fue detenido como rehén en una cabina, rodeada por pistoleros que amenazaron con dañarle si su familia no pagaba un rescate, según el Washington Post. Ramos estuvo detenido durante 51 horas hasta que los comandos armados lo rescataron.

“La gente piensa que porque juegas béisbol profesional… eres rico”, dijo Bautista.

A los jugadores de los Johnson City Cardinals les pagan desde 400$ a 600$ cada 15 días. Depende de cuánto han estado allí y de dónde son.

“El dinero no está tan bien, pero funciona para nosotros”, dijo Bautista. “Es mejor que estar en un lugar donde no quieres estar… al menos estás haciendo lo que amas”.

Estos hombres se van de casa durante largos períodos de tiempo a la vez, sin ser capaces de ver a su familia o a sus novias. Los días largos en el campo los dejan con poco tiempo para hablar con  ellos.

“De dos meses y medio sólo tenemos tres días libres”, dijo Bautista. “A veces tenemos que jugar 16 a 20 juegos seguidos, según el horario”.

Por suerte, cuando los jugadores vienen a Johnson City viven con una familia anfitriona, o en su caso, con “la madre”.

Robin Hodge, conocida como “la madre”, les da a los atletas latinos del equipo un lugar para vivir durante la temporada. Provee a los jugadores una casa temporal a la que pueden llamar propia durante el verano. Los jugadores vienen de tradiciones diferentes, y Hodge ayuda a consolarlos a pesar de que sean tímidos en el nuevo ambiente.

“Se convirtieron en mis hijos”, dijo Hodge. “Desde ahora, son mis hijos … Si no viven en mi casa, son mis amigos”.

                                            – Robin Hodge       

“Algunos de ellos no me hablan”, dijo Hodge. “Tienen miedo. Ellos sólo entran y se paran de pie allí, pero ahora la palabra se ha regado… ahora todos quieren venir a la casa de “la madre”.

“Nuestra mamá de la casa es realmente agradable con nosotros”, dijo Brito. “Nos trata como si fuéramos sus hijos ”.

Hodge ha compartido su casa con atletas que juegan para los Johnson City Cardinals desde 2009.

“Se convirtieron en mis hijos”, dijo Hodge. “Desde ahora, son mis hijos … Si no viven en mi casa, son mis amigos”.

Los chicos aman “a la madre” y han creado un fuerte lazo con ella. La vida con ella no es tan diferente de la vida en casa. Hacen tareas, limpian y todavía pueden comer como lo hacen en casa.

Los muchachos se turnan cocinando para que todos puedan comer la comida tradicional de lugares diferentes.

“La madre ama nuestra comida”, dijo Bautista. “Nunca nos hace comida. Cocinamos para ella, limpiamos la casa, fregamos los platos y arreglamos la cocina”.

Robin Hodge

Venir a casa es un sentido de comodidad, porque cuando los chicos salen al campo, saben que tienen que dar todo lo que pueden. Los jugadores tienen que funcionar bastante bien para llegar al siguiente nivel, pero hay muchas etapas antes de que puedan alcanzar la cumbre.

“Hay muchas reglas diferentes, pero en la liga novata tienen tres temporadas antes de que tengan que subir o el equipo te elimina”, dijo Schumacker. “El siguiente nivel es la Temporada Corta A en Nueva York, luego Peoria, luego Palm Beach, luego Springfield, luego Memphis y por último la Liga Mayor”.

La oportunidad de jugar con la esperanza de ir a ese siguiente nivel significa tanto para estos atletas. Pasan sus días y noches enfocados en una cosa y sólo una cosa.

“Están tan contentos de estar aquí”, dijo Clark. “Son tan agradecidos de todo … son tan amables. Saben que les han dado un regalo y una bendición y lo tratan como tal. Están más que agradecidos, realmente es genial verlo”.

Los Johnson City Cardinals son una empresa sin fines de lucro en Johnson City, Tennessee, que es manejada por la Fundación de Deportes de la ciudad. Los ingresos se construyen a partir de la temporada de los Cardinals y se devuelven a programas educativos en el área y deportes juveniles locales.

Foto arriba a la derecha: Ismael Brito, Juan Bautista y Anderson Gerdel; A la izquierda: Robin Hodge charla con miembros del equipo antes del juego. Fotos: Garrett Tumlin

In English: Latinos ballplayers come to East Tennessee to chase dreams

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