Thursday, 18 May 2017 16:42

Nueva Nación, Nueva Vida, Viejos Sentimientos: Cineasta Reflexiona sobre Recuerdos de Cuba

Written by Kenne Medley y Stephen Jansen, Traducido por Judah Irvin
Beatriz Cano Díaz espera volver a Cuba para visitar a su familia. Beatriz Cano Díaz espera volver a Cuba para visitar a su familia. Foto por Kenne Medley

El aroma del agua marina inunda a una niña de once años como olas en la playa. Este aroma se pierde frente al olor de flan recién hecho de la cocina de su abuela. Es domingo y la familia de Beatriz Cano Díaz se ha reunido como hace cada semana en la casa familiar de su padre, en Cuba.

“Íbamos a la iglesia por las mañanas”, recordó Cano Díaz. “Después, volvíamos a la casa de mi abuela. Mis padres y todos los adultos bebían licores. La pasábamos bien… pero tuvimos que irnos, por distintas razones”.

Cano Díaz nació en Cienfuegos, Cuba. Ahora tiene veintidós años y se graduó recientemente del programa de Comunicación y Medios de East Tennessee State University.

En 2011, ella y tres miembros de su familia abandonaron Cuba. El gobierno comunista, la economía y el sistema educativo fueron algunas de las muchas razones por las cuales huyeron. No sabían si podrían regresar alguna vez.

Ahora que EE.UU. está restaurando sus relaciones con Cuba, Cano Díaz planea visitar cuanto antes.

La tensión entre los dos países estalló después de que Fidel Castro tomara el control en 1959. Él estableció un estado comunista de partido único y EE.UU. respondió en 1960 con embargos en lo económico, comercial y financiero.

Los informes de la Casa Blanca sostuvieron que las sanciones fueron necesarias para detener la proliferación del comunismo en la región. Cuba está ubicada a noventa millas al sur de los EE.UU. y los líderes de la superpotencia democrática se preocupaban de la intervención soviética en una nación tan cerca de sus fronteras.

Las organizaciones de derechos humanos condenaron las sanciones estadounidenses. La comunidad internacional, apoyada por estudios de la ONU, ha declarado que las verdaderas

víctimas fueron la gente de Cuba, no el comunismo. La nación ha permanecido comunista por décadas.

Cano Díaz recuerda la vida durante el embargo comercial.

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“Dónde yo vivía, ese edificio pequeñito en Cienfuegos, teníamos un bote de basura en la esquina de la calle”, dijo Cano Díaz. “Creo que estaba roto; la gente seguía arrojando la basura en él, pero no había un camión recolector que viniera y recogiera la basura”.

Cano Díaz creció oyendo historias de la guerra civil y la asunción de Castro, pero vivió cada día con las secuelas de la historia.

“Nuestro edificio era de color rosado, pero no era un rosado brillante”, dijo Cano Díaz. “Como la economía era tan mala no se veían muchos edificios pintados. Esperaban años para pintarlos. Pocos podían comprar pintura”.

La familia de Cano Díaz salió de Cuba cuando se les presentó una oportunidad inesperadamente. Sus padres aprovecharon una ley promulgada por España en 2008. La Ley de Memoria Histórica reconocía a los hijos y nietos de refugiados de la Guerra Civil Española.

“Yo tenía catorce años más o menos”, dijo Cano Díaz. “Mi papá se hizo ciudadano [español], luego mi hermano y yo nos hicimos ciudadanos y así es como salimos de allí”.

La familia se fue a medida que recibieron sus pasaportes españoles.

“Mi papá fue el primero que se fue”, dijo Cano Díaz. “Él pasó tres meses allá [en España] antes de que yo fuera. Yo me fui después y viví con él por un tiempo. Luego, mi mamá y mi hermano viajaron a España”.

Cano Díaz completó un año de escuela secundaria en España y se sorprendió de que hubiera una barrera idiomática. Parte del vocabulario era nuevo para ella. La familia estaba cómoda en España, pero se fue cuando recibió una invitación de los EE.UU.

“La hermana de mi papá vivió aquí por cincuenta años”, dijo. “Hablamos con ella y nos ofreció [su casa]. Viví con mi tía por nueve o diez meses y luego mis padres se mudaron a Miami y yo me fui allí”.

La primera vez que Cano Díaz y su hermano pisaron tierra estadounidense fue en Pigeon Forge, Tennessee. Ella recuerda cuán difícil era entender inglés.

“Lo único que yo sabía decir era ‘yes’”, dijo Cano Díaz, riéndose, “por eso, decía ¡sí! a todo. Es decir, el acento me impactó de verdad. Me decía a mí misma, ‘¡No puedo entender ni una palabra!’”

Seguramente las montañas se ganaron su corazón porque Cano Díaz regresó de Miami para asistir a East Tennessee State University. Ella cree que estudiar comunicación y medios es una oportunidad que no hubiera tenido en Cuba.

“Siempre me ha gustado la televisión [y] la cinematografía, amo la cinematografía”, dijo Cano Díaz. “En Cuba, no creía que tendría la oportunidad de hacer algo relacionado a esto. Cuando llegué aquí, fue distinto. Empecé a estudiar contabilidad; la odiaba, me aburría. Cuando me enteré de que había un departamento de radio, televisión y cinematografía decidí probarlo”.

Ahora, Cano Díaz es ciudadana estadounidense. Su abuelo paterno falleció en Cuba pero la madre de su padre visita los EE.UU. de vez en cuando. Cano Díaz no ha visto a sus abuelos maternos desde que salió de Cuba.

“Sabía que [los Castro] eran mentirosos. Lo aprendí cuando era pequeña”.

Ella habla con miembros de su familia en Cuba y escucha las noticias cubanas cuando visita a sus padres en Miami. Desde la muerte de Castro el pasado mes de noviembre, ha visto un futuro incierto. Ella cree que el cambio llevará décadas y no ocurrirá mientras un Castro lidere el país.

“Sabía que [los Castro] eran mentirosos. Lo aprendí cuando era pequeña”, dijo Cano Díaz. “Cuando llegué aquí me di cuenta, ‘Dios mío, vivimos en una mentira’. Son unos b******** avaros”.

El presidente Raúl Castro, hermano de Fidel, ha prometido que no buscará la reelección en 2018 y que las elecciones serán libres y abiertas. Hay más ayuda y turistas estadounidenses en el país, y el desarrollo está en camino. Pero Cano Díaz cree que el sistema económico necesita cambios.

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Desde las sanciones de EE.UU., el único apoyo económico vino de la Unión Soviética. Cano Díaz dijo que todo empeoró desde ese momento. Ella duda de que el Presidente Donald Trump pueda hacer un cambio.

“Sé que Trump ha mencionado antes que quiere hablar con el presidente para decirle ‘Bueno, si cambia, si hay libertad religiosa (algo que sí tenemos en Cuba; no hay tanta opresión), si cambia su política, entonces continuaremos teniendo una relación’. Si no, él terminará toda relación”, dijo. “Pero no creo que esa sea la solución”.

“En mi opinión, [Trump] no puede ir a un país y decir lo que quiera decir y esperar que la gente cambie por él”.

Para Cano Díaz, la situación es más complicada.

“El problema no es sólo los Castro, sino la gente que los rodea, son comunistas”, dijo. “Es decir, ellos tienen esa mentalidad. Pienso que se requerirá no sólo que los Castro, sino que mucha gente cambie para cambiar la situación de Cuba”.

Lo único que pueden hacer los cubanos en los EE.UU. es apoyar a sus familias en Cuba, dijo ella.

“Yo volvería, pero sólo de visita”, dijo. “No para quedarme”.

 

Arriba, a la derecha: Beatriz Cano Díaz y otros estudiantes del programa de Radio, Televisión y Film en una sesión de fotografía durante su último año en East Tennessee State University. Foto por Kenne Medley

In English: New Nation, New Llife, Old Sentiments: Filmmaker Reflects on Memories of Cuba

Read 94 times Last modified on Wednesday, 31 May 2017 19:53