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Friday, 11 May 2018 17:36

Se necesitan dos (uruguayos y un estadounidense) para bailar un tango

Written by Raina Wiseman; Traducio por Samantha Bosse
Rodrigo Guridi, Michael Luchtan y Diego Núñez, del grupo "Arrabal," se presentan en el vestíbulo del Hotel Carnegie. Rodrigo Guridi, Michael Luchtan y Diego Núñez, del grupo "Arrabal," se presentan en el vestíbulo del Hotel Carnegie. Foto: Raina Wiseman

En el 2010, Michael Luchtan se aventuró hacia México con la esperanza de aprender español y estudiar la herencia mexicana por medio de su música.  A lo largo del camino, él esperaba encontrar conexiones con su propia cultura.

En el 2016, Rodrigo Guridi vino a la Universidad Estatal del Este de Tennessee (East Tennessee State University), conocido por sus siglas en inglés como ETSU, de Uruguay para seguir con sus estudios de música. Su amigo, Diego Núñez, lo seguiría después.

A través de "Arrabal," un trio de tango nacido del amor por la música de los tres hombres, las metas de Luchtan han sido alcanzadas.

 “La música no conoce fronteras”, Núñez dijo. “La gente solía cruzar fronteras y la música simplemente iba con la gente”.

Luchtan, 40, está haciendo una maestría en ETSU sobre los estudios de Appalachia, con lo que estudia la región, su cultura y su historia. Es nativo de Georgia, pero ahora vive en Johnson City. Guridi, 32, es un estudiante de segundo año de universidad que está estudiando presentación musical en viola. Vino a ETSU en el 2016 a través de una beca en música. Núñez, 27, es un estudiante de primer año que está estudiando presentación musical en violín y quien obtuvo una beca en el 2017.

 “Los dos son concertistas bastante avanzados”, dijo David Kováč, profesor asistente en el departamento de música de ETSU, sobre Guridi y Núñez. “Pienso que el hecho de que ellos sean estudiantes internacionales que vinieron acá solo para mejorar, aprender y obtener un diploma y después probablemente regresar a su casa para compartir con otros estudiantes más jóvenes dice mucho sobre su trabajo”.

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Guridi y Núñez dicen que su transición al noreste de Tennessee ha sido gratificante pero difícil. Creen que su carrera ha aliviado algo de la presión porque requiere menos inglés que otras carreras en la universidad.

 “Somos afortunados porque estudiamos música, y la música es un idioma común”, Guridi dijo. “Al hacer música, no tienes nada más que comprender, sólo eso”.

Aunque, tengan que escoger cursos fuera del departamento de música para terminar sus carreras.

 “Diego me estaba diciendo que es un poco difícil porque todo es en inglés”, Kováč dijo. “a ver, hay que tomar todas las clases de educación general, pero pienso que los dos están trabajando muy duro. A Rodrigo le fue muy bien el año pasado”.

Luchtan y Guridi se hicieron amigos en el comienzo de 2017. Los dos participaban en un evento en el campus para que los estudiantes internacionales conocieran estudiantes estadounidenses, ahí fue cuando Luchtan reveló que había tocado tango. A Luchtan no solo le gustaba la música con la que Núñez había crecido tocando, sino también había aprendido español mientras estudiaba en México y podía comunicarse con Guridi de esta manera.

 “Me di cuenta de que cantar en otro idioma era la mejor manera de aprender, ya que ya sabía cantar y ya sabía expresar ese tipo de emociones”, Luchtan dijo. “Podía identificarme con las canciones que resonaban conmigo y a veces sabía lo que las palabras expresaban—la traducción de las palabras—antes mismo de que supiera lo que eran porque podía deducir su significado por medio de las emociones que cantaba”.

Luchtan había estado viviendo y tocando tango en Asheville, North Carolina, desde su regreso de México.

 “Estaba intentando determinar maneras de conectar las culturas por medio de la música, y estaba pensando lo que podía hacer después”, dijo.

Empezó la Orquesta de Tango de Asheville (Asheville Tango Orchestra) y después comenzó a tocar en reuniones en las que se baila Tango, llamadas “milongas”. Luego invitó a Guridi para tocar en una banda que había hecho con algunos miembros de la orquesta. 

El tango surgió en Montevideo, Uruguay, y Buenos Aires, Argentina, entre las clases sociales bajas de acuerdo con la Cultura Hereditaria Intangible (Intangible Cultural Heritage) de la UNESCO. Fue influido por los inmigrantes europeos, los esclavos africanos y los nativos sudamericanos que estaban en Uruguay y Argentina a mediados de 1800. Por esta razón, tiene tonados de otros géneros de música, pero se mezcla bien por su sonido único.

“Pienso que es algo que la gente de aquí no está acostumbrada a escuchar, así que pienso que lo encuentran interesante”, Guridi dijo. “Tiene su propio lenguaje”.

Desde que Núñez vino a Tennessee, los hombres se han presentado como un trío en su hogar actual, Johnson City, y en Asheville. Esperan tener más presentaciones para compartir su música y su cultura.

Guridi y Núñez crecieron juntos en Maldonado, Uruguay, que tiene alrededor de 182.504 residentes según las estadísticas de la ONU. Se sienten como en casa en Johnson City por la similtud de la comunidad y el tamaño de la población. Tri-Cities es el hogar de alrededor de 146.592 personas, según las estadísticas de la Oficina del Censo de los EE.UU. (U.S. Census Bureau).

Sus madres eran amigas y ellos tocaban en las mismas orquestas infantiles desde que Guridi tenía 14 años y Núñez tenía 9 años. Se unieron a un cuarteto por diversión, y con el tiempo se convertió en su trabajo antes de que empezaran a estudiar en ETSU.

Guridi considera a Núñez su “hermano musical”. Ésta es parte de la razón por la que Núñez lo siguió a ETSU para continuar estudiando música juntos.

Núñez y Guridi tienen becas universitarias que cubren una parte del costo de su matrícula. Participar en grupos como la orquesta y el coro de ETSU y la sinfónica de Johnson City hace con que sea financieramente posible vivir en otro país y asistir a la universidad.

 “Al llegar, yo pensaba que me iba a sentir alejado de mi país, pero con este grupo, es como si una porción de Uruguay esté aquí”.

             —Rodrigo Guridi

Luchtan dice que entiende las batallas que enfrentan sus amigos mientras están en el nuevo lugar.

 “Cuando sales de un lugar, dejas toda tu red social y no sabes cómo obtener los conciertos etcétera”, Luchtan dijo. “Para venir a este lugar, es como que tu fuente de ingreso se pierda, y es difícil encontrar una manera de tener conciertos”.

Guridi está agradecido que Luchtan conozca a varios músicos locales y pueda hacer conexiones para el trio.

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 “Eso es algo que yo extrañaba … porque cuando vine, tuve que empezar del cero”, Guridi dijo. “Todo lo que puedas imaginar de la vida. … Todas las relaciones y conexiones que tenía para obtener trabajo y conciertos. De repente, no tenía nada”.

A pesar de los cambios, Núñez y Guridi dijeron que han encontrado una comunidad que tiene similtud con su hogar. Luchtan hace con que ellos se sientan como si todavía tuviesen las amistades que dejaron en Uruguay.

 “Al llegar, yo pensaba que me iba a sentir alejado de mi país, pero con este grupo, es como si una porción de Uruguay esté aquí”, Guridi dijo.

Los hombres planean seguir presentándose, y trabajando para que sus diversas metas musicales a largo plazo se cumplan. Guridi y Núñez dicen que probablemente regresarán a Uruguay después de graduarse para compartir lo que aprendieron en ETSU. Luchtan dice que quiere seguir usando la música para superar las diferencias culturales.

 “Como personas internacionales aquí, queremos trabajar, pero queremos hacer algo que realmente tengamos ganas de hacer”, Guridi dijo. “Se trata de compañerismo, se trata de proyectos, y se trata de lo que viene. Estamos muy ilusionados sobre todo eso”.

Arriba a la derecha: Michael Luchtan presentándose en el campus de ETSU durante la Exposición Multicultural (Multicultural Expo) en el otoño del 2017. Abajo a la izquierda: Rodrigo Guridi y Diego Núñez posan antes de tocar en el Hotel Carnegie (Fotos: Raina Wiseman).

 In English: It takes two (Uruguayans and one American) to tango

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