Friday, 11 May 2018 17:36

Yendo más lejos: Familia separada por 2.000 millas y DACA

Written by Mansi Boegemann; Traducio por Roxanne Gonzalez
Brenda Bustos está criando a su hijo recién nacido, Enrique, mientras su esposo está atrapado en México sin ninguna posibilidad de regresar a su hogar en Erwin, Tennessee. Brenda Bustos está criando a su hijo recién nacido, Enrique, mientras su esposo está atrapado en México sin ninguna posibilidad de regresar a su hogar en Erwin, Tennessee. Foto por Mansi Boegemann

Martin Ceron nunca ha conocido a su hijo recién nacido, Enrique. Él [Martin] no ha puesto el pie en los EE.UU. en dos años. Mientras que él está en la ciudad de México, su esposa, Brenda Bustos, está a 2.000 millas lejos en Erwin, Tennessee. 

La familia está desgarrada como resultado de la legislación de EEUU sobre la inmigración de indocumentados. 

"Mis padres están aquí, pero él es mi familia", dijo Bustos. "Mi familia está allá abajo, y sé que él necesita mi apoyo".

En el 2012, el expresidente Barack Obama aprobó un programa administrativo llamado Consideración de Acción Diferida Para Los Llegados En La Infancia (Deferred Action for Childhoood Arrivals), conocido por sus siglas en inglés como DACA, para beneficiar a niños menores de 16 años que entraron a los EE.UU. indocumentados. Bajo este programa, estos inmigrantes pudieran recibir números de seguro social y otros documentos de identificación, como una licencia de conducir, permitiéndolos conseguir empleo y asistir a la universidad. 

"No cabe duda de que hubo emoción", dijo Bustos, 25 años. "No sabíamos qué íbamos a necesitar, pero íbamos a tratar de averiguar todo lo posible para conseguir el estatus legal".

"Pero creo que esto es lo que pasa cuando se hacen las cosas de la manera correcta".

                            − Brenda Bustos

Ceron, también con 25 años, se mudó a los EEUU cuando tenía 5 años y recibió la protección de DACA en el 2013. Obtuvo un trabajo como técnico de máquinas en una fábrica en Morristown, Tennessee, y se casó con su esposa. Después de dos años, él solicitó la residencia permanente, buscando legalizarse, para que él y Bustos, una ciudadana estadounidense, pudieran viajar.  

"Queríamos hacerlo de la manera correcta". dijo Bustos. "Pero creo que esto es lo que pasa cuando se hacen las cosas de la manera correcta".

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos aprobó que Ceron se convirtiera en un residente legal, y también le concedió una entrevista en Juárez, México, para finalizar su estatus. 

"Lo que no sabíamos era que teníamos que tener el formulario DS-160 diciendo por qué sería difícil separarme de mi esposo", dijo Bustos. 

Cuando Ceron llegó a Juárez para su entrevista, su petición fue negada y recibió una restricción de 10 años de entrar a los EE.UU. otra vez, porque le faltaba el formulario DS-160. Sus derechos de DACA también fueron despojados porque se fue del país. 

Ahora, Ceron es un representante de servicio al cliente en la Ciudad de México, ganando $300 al mes. Bustos, quien lo visitó durante la navidad  en el 2016, ahora está de regreso a su trabajo en el Centro de Salud Comunitario de Johnson City (Johnson City Community Health Center), criando a su bebé recién nacido en el hogar de sus padres en Erwin. Ella espera visitar a su esposo para que él pueda conocer a su hijo.

Bustos

"Cuando fui al obstetra ginecólogo, ellos [los doctores] trataron de buscar trabajadores sociales para mí porque querían asegurarse de que yo no haría ninguna locura", dijo Bustos. "No he llegado al punto en que quiera hacerme daño, pero he estado muy deprimida. Empecé a subir mucho de peso, y luego llegué al punto en que me di cuenta de que ya no podía aguantar más todo esto".
 
La pareja habló con un abogado que cree que puede devolver a Ceron a los EE. UU. dentro del próximo año. La solicitud para volver a entrar a los EE.UU. cuesta $800, y se necesitan más $2.000 adicionales para iniciar el proceso. 
 
"Enviaré la solicitud con cartas de apoyo", dijo Bustos. "Estas me ayudarán a mostrarles que realmente lo necesito aquí, para que no tenga que depender del gobierno para cuidarme; necesito la cabeza del hogar para cuidarme".
 
Dentro del primer año de su ausencia, Bustos estaba pagando sus propias facturas, además de las de su esposo. Se declaró en bancarrota, perdió su hogar y se mudó a la casa de sus padres. Visitar a México es muy caro, así que solo ha viajado allí dos veces. Esto, combinado con la presencia de un recién nacido, hace que sea difícil dedicarse al caso. 
 
"Estoy segura de que un día volveremos a estar juntos como familia y esto es lo que me mantiene en marcha", dijo Bustos.  
 
Ceron planea volver a los EE.UU. y regresar a la escuela. En el pasado él fue un estudiante de honor en la escuela secundaria y recibió becas para ir a la universidad, pero no pudo aprovecharse de ellas porque sus padres lo trajeron a los EE.UU. indocumentado. Sus oportunidades a través de DACA ya no existen, pero con el permiso de residencia obtenido a través de extenso papeleo, espera seguir soñando otra vez. 

"Nadie le puede impedir a uno de ir a la escuela". 

                                     – Brenda Bustos

"Si esa es la meta de uno, hay que luchar por ella", dijo Bustos. "Nadie le puede impedir a uno de ir a la escuela".
 
Estudiantes como Rubi Estrada, de 18 años de edad, se lo han tomado a pecho. Estrada y su familia entraron al país sin documentos y se mudaron a Avery County, North Carolina, cuando ella tenía 7 años.  Ahora, una estudiante de primer año en la Universidad Estatal del Este de Tennessee (East Tennessee State University), conocida por sus siglas en inglés como ETSU, Estrada está estudiando salud pública para que pueda construir una carrera como fisioterapeuta.Rubi Estrada
 
Estrada, como Ceron, también fue estudiante de honor en la escuela secundaria. Ella es una Roan Scholar, ganadora de la prestigiosa beca regional que le otorga una beca completa para asistir a ETSU. DACA le proveyó con el  número de seguro social y el papeleo requerido para recibir esta beca y asistir a la universidad.  
 
"Con DACA, no tienes ninguna excusa para no asistir a la universidad", dijo Estrada. "Es bastante valioso, y sé que es un alivio para mis padres. Ellos trabajan muy duro todos los días, y hacen que valga la pena. Esa presión es un privilegio".
 
A principios de septiembre de 2017, DACA y sus recipientes fueron puestos en peligro. El fiscal general y el gobernador de Idaho escribieron al presidente Trump, amenazando con demandar si el programa implementado por la administración de Obama no fuera abrogado. Se le dieron seis meses al Congreso para cambiar la legislación que afecta a casi 800.000 inmigrantes, según el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los EE.UU. Estrada está más preocupada por los otros recipientes de DACA que por ella misma. 
 
Según un estudio por el Instituto de Investigación de la Religión Publica (Public Religion Research Institute) realizado en agosto del 2017, dos tercios de la población de los EE.UU. apoya el programa DACA. Entre ellos es un estudiante de segundo año de ETSU,
 
Noah Nordstrom, de 19 años, que dirigió una demostración universitaria apoyando a los recipientes de DACA. Él está saliendo con alguien que se beneficia del programa.  
 
"Soy alguien que realmente se preocupa por él y estoy comprometido a quedarme con él", dijo Nordstrom. "Así pues, porque tú no lo quieres aquí, ¿tampoco me quieres a mí aquí? ¿Quieres que me haga un ciudadano o residente permanente de México por tu oposición a [inmigración ilegal]”? 
 
Aquellos que no están de acuerdo dicen que la inmigración ilegal está echando a ciudadanos de los EE.UU. del mercado de trabajo. También hay preocupación que DACA podría ser una vía para dejar entrada a los EE.UU. a los carteles de droga. 
ersonas que ya son recipientes de DACA tuvieron, entonces, hasta el 5 de octubre para renovar su membresía. Ahora, sin embargo, debido a dos decisiones judiciales, todos pueden renovar su DACA a cualquier momento, el programa no se suspenderá hasta que se escriba una ley que trate de esos jóvenes beneficiados por el programa.
 
Además, el gobierno está aceptando otra vez solicitudes de personas que todavía no tienen DACA pero que son elegibles para el programa. 
 
Mientras que DACA es un programa administrativo, una propuesta legislativa está en proceso que garantizaría las provisiones ofrecidas por DACA y les daría a sus beneficiados un camino a la residencia legal. Variaciones de la "Ley de fomento para el progreso, alivio y educación para menores inmigrantes," o la Acción del Sueño, conocida por sus siglas en inglés como el DREAM Act, han circulado en Capitol Hill por más de 16 años, pero aún no han sido aprobadas. Nordstrom cree que la Acción del Sueño está empezando a ganar apoyo bipartidista. 
 
"Sin importar tu perspectiva ideológica, no va a haber personas diciendo, 'Oye, salgan de nuestro país", dijo Nordstrom. "Tal vez haya un pequeño grupo de personas que simplemente no tengan la capacidad de empatía, pero yo no pienso que es una gran parte de la población. Espero que esté correcto".

 

Arriba a la izquierda, segunda a la derecha: Brenda Bustos haciendo compras en el centro de Erwin, Tennessee. (Tercera a la derecha): Enrique Ceron, siete semanas de edad, duerme en su cochecito. Abajo a la derecha: Rubi Estrada estudia para un examen de biología en ETSU. (Fotos: Mansi Boegemann)
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