Es martes en la biblioteca pública de Johnson City a las 5:45 de la tarde. Callie Longo, de 24 años, se está preparando para la llegada de los miembros de un grupo de conversación que ella dirige cada semana.

El grupo de conversación generalmente pasa la mitad del período de dos horas hablando en inglés y la otra mitad en español.  Longo creó el grupo como una alternativa para las personas que desean seguir aprendiendo y hablando español pero que no tienen ni tiempo ni dinero para inscribirse en un curso.

“Me di cuenta de que cuando estás en la escuela, es muy fácil mantener la habilidad lingüística”, dijo Longo.  “Pero cuando entras en el mundo adulto, no hay realmente nada disponible a menos que estés involucrado consistentemente en conversación”.

El aroma del agua marina inunda a una niña de once años como olas en la playa. Este aroma se pierde frente al olor de flan recién hecho de la cocina de su abuela. Es domingo y la familia de Beatriz Cano Díaz se ha reunido como hace cada semana en la casa familiar de su padre, en Cuba.

“Íbamos a la iglesia por las mañanas”, recordó Cano Díaz. “Después, volvíamos a la casa de mi abuela. Mis padres y todos los adultos bebían licores. La pasábamos bien… pero tuvimos que irnos, por distintas razones”.

The smell of seawater washes over an 11-year-old girl like waves on a beach. The aroma is losing a battle to the smell of fresh flan from her grandmother’s kitchen. It is Sunday and Beatriz Cano Diaz’s family has gathered as it does every week at her father’s family home in Cuba.

“We would go to church in the mornings,” Cano Diaz recalled. “After that, we would come back to my grandma’s house. My parents and the adults would all be drinking. It was a good time … but we had to leave, for different reasons.”

Todo empezó en el Sur de Texas. De niña, a Esmeralda López le encantaba visitar “raspas”, vendedores ambulantes vendiendo hielo raspado con sabores mexicanos tradicionales. En 2011, con la graduación de la preparatoria de su hija Sam, ella vio una oportunidad para un negocio nuevo.
El verano después de la graduación de Sam, sus padres, Esmeralda y Miguel, le compraron un camión de comida y le ayudaron a comenzar lo que es hoy El Paraíso de Raspados de Sam.

Estar atrapado entre dos culturas, pero no pertenecer verdaderamente a ninguna: esta es una lucha cotidiana para muchos en los Estados Unidos. Esta es una lucha  que el autor latinoamericano Marcos McPeek-Villatoro conoce bien.

Friday, 05 May 2017 16:49

Beatriz Cano Diaz

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Beatriz Cano Diaz

After moving to the U.S. at 16, a Cuban immigrant begins her journey as a filmmaker in East Tennessee. By Audrey Love and Kelsey Tweed

Wednesday, 19 April 2017 17:00

Latina Leader

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Latina Leader

As president of East Tennessee State University's Panhellenic Council, Tiffani Carrasco wants to bring more diversity to sororities. By Karthik Venkataraman and Leon Humphrey, Jr.

Tuesday, 28 March 2017 18:19

Tennis in Tennessee

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Tennis in Tennessee

One came from Monterrey, Mexico. The other is from Barcelona, Spain. Together, Diego Nuñez and Robert Herrera are a winning partnership for ETSU men's tennis. By David Floyd and Jacob Townsend

“¡Vamos Devils! ¡AZUL, AZUL, AZUL, AZUL, AZUL!” grita una línea de muchachas que llevan camisetas azules. El sol comienza a ponerse mientras, en el banco, las jugadoras animan a sus compañeras de equipo en el campo.

Por los seis últimos años, éste es el último partido en casa antes de la graduación. Al llegar al fin del partido, las jóvenes están de pie, sólo un poco más adelante. Mientras que el tiempo se acaba, las jóvenes saltan y se abrazan en un corrillo masivo, celebrando una victoria en su último partido en casa de la temporada.

Hace dos años, Unicoi County High School no tuvo un equipo de fútbol. La entrenadora en jefe, Bettina Chirica, ha estado sorprendida por la cantidad de apoyo de la comunidad para el nuevo programa.

Tuesday, 18 October 2016 16:47

Latino family reinvents the snowcone

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It all started in South Texas. As a kid, Esmeralda Lopez loved visiting “raspas,” street vendors selling finely shaved flavored ice with traditional Mexican toppings. In 2011, with daughter Sam graduating from high school, she saw an opportunity for a new business.

The summer after Sam’s graduation, her parents, Esmeralda and Miguel, bought her a food truck and helped her start what is today Sam’s Snoball Paradise.

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